Los deportistas y las personas aficionadas al fitness tienen requisitos nutricionales completamente distintos a la gente común, ya que siempre están llevando cabo rutinas de ejercicio que resultan extenuantes. A su vez, estas actividades tienen como consecuencia un mayor impacto en las articulaciones, por lo que en muchas ocasiones se hace necesario tomar medicamentos o suplementos que ayuden con el dolor y la inflamación que se presentan en distintas partes del cuerpo.

La osteoartritis, por ejemplo, es una enfermedad que se caracteriza por el desgaste del tejido cartilaginoso, que está encargado de proteger los extremos de los huesos que entran en contacto con las articulaciones. Su función principal es dar soporte a la estructura ósea, reduciendo al mínimo el daño producido por la fricción y los impactos mecánicos que se dan durante el movimiento.

salud articular

Es inevitable que el paso del tiempo, sumado a la práctica de deportes y el entrenamiento físico, tenga una repercusión en las articulaciones. Por consiguiente, habrá un deterioro tanto en el cartílago como en los tendones y ligamentos. Esto tendrá como consecuencia un mayor riesgo de sufrir lesiones.

Para prevenir esto, es necesario que los tejidos afectos se regeneren luego de la actividad realizada, y es aquí donde los suplementos deportivos son de gran ayuda. Si bien es cierto es que los productos más populares están basados en proteínas, aminoácidos y carbohidratos, esto no quiere decir que sean los únicos disponibles en el mercado. Hay muchos suplementos que tienen ingredientes especialmente seleccionados por sus propiedades beneficiosas para las articulaciones, por eso ahora nos enfocaremos en la glucosamina, que consideramos el más destacable.

Básicamente se trata de un componente que es producido naturalmente por el organismo, que lo utiliza para reparar los tejidos dañados. De este modo, es empleado en la regeneración del cartílago, las válvulas cardíacas y las membranas mucosas. Asimismo, está presente en la sangre y es esencial para que el cuerpo produzca ácido hialurónico, que es un compuesto necesario para curar problemas cutáneos.

Para compensar el desgaste que es ocasionado por el entrenamiento físico, lo recomendable sería tomar tres dosis diarias de trescientos a quinientos miligramos de glucosamina. Sin embargo, esto resulta algo complicado, ya que las principales fuentes naturales de este amino-azúcar están presentes en animales marinos que cuentan con exoesqueletos o caparazones.

Entonces, la mejor alternativa son los suplementos deportivos, que facilitan su consumo y son los más populares en la categoría de salud articular. No obstante, cabe mencionar que deben ser evitados por las personas que sufren de diabetes y aquellas que son alérgicas a los crustáceos.